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l ciclo vital del dragón

"Del huevo pequeño crece la gran sierpe"
-Proverbio kóbold

Salvo alguna desgracia, un dragón puede esperar vivir con buena salud unos 1.200 años, posiblemente incluso mucho más, dependiendo de su estado físico en general. Sin embargo, todos los dragones comienzan como humildes huevos y avanzan a través de 12 etapas vitales distintas, cada una marcada por nuevos desarrollos en el cuerpo, la mente o la actitud del dragón.

Los huevos

Los huevos de dragón varían en tamaño dependiendo del tipo de dragón. Son generalmente del mismo color que el dragón que los pone y gozan de las mismas inmunidades mágicas que sus progenitores (por ejemplo, los huevos de un dragón negro son negros o gris oscuro y son inmunes al ácido). Un huevo de dragón tiene una forma ovoide alargada y un caparazón duro como una piedra.
Una hembra de dragón puede producir huevos al comienzo de su etapa de joven adulta y permanece fértil hasta la categoría de edad muy viejo. Los machos son capaces de fertilizar huevos desde el comienzo de su etapa joven adulto y permanecen fértiles durante toda su etapa de sierpe.
Los huevos son fertilizados dentro del cuerpo de la hembra y están listos para ser puestos al cabo de una cuarta parte del período de incubación, como muestra la tabla inferior. Los números que se dan en la tabla son aproximados; los periodos actuales pueden variar unos 10 días en cada sentido.

Cómo se ponen los huevos de dragón

Los huevos de dragón son puestos en grupos de dos a cinco al menos una vez al año. La ovulación comienza con el apareamiento, y las dragonas pueden producir huevos con menos frecuencia si lo desean, simplemente no apareándose. El apareamiento y la puesta pueden darse en cualquier estación del año.
La mayoría de los huevos de dragón son puestos en un nido dentro de la guarida de la hembra, donde uno o ambos progenitores pueden vigilarlos y atenderlos. Un nido típico consiste en un hoyo o montículo, con los huevos enterrados completamente en material suelto como arenas u hojas. La forma ovide del huevo de dragón le otorga gran resistencia a la presión, y la hembra puede caminar, luchar o dormir encima del nido sin temor a romperlos.
Los dragones a veces dejan sus huevos sin atención alguna. En estos casos, la embra cuida de esconder bien el nido. Ella o su compañero (o los dos) pueden visitar la zona que contiene el nido periódicamente, pero se cuidan de no acercarse demasiado al nido a menos que algún peligro amenace los huevos.

Cómo eclosionan los huevos de dragón

Cuando un huevo de dragón finaliza su incubación, la cría de su interior debe romper el huevo. Si los padres están cerca, suelen ayudar golpeando suavemente el cascarón. De lo contrario, la cría debe valerse por si sola, un proceso que habitualmente no lleva mas de un minuto o dos una vez la cría ha comensado a romper el huevo. Todos los huevos de una nidada comienzan a eclosionar más o menos al mismo tiempo.
Los huevos de dragón atendidos e incubados adecuadamente, tienen prácticamente un 100% de probabilidad de eclosión. Los huevos que han sido molestados, y especialmente los huevos que han sido cogidos de un nido e incubados artificialmente, tienen muchas menos posibilidades de producir crías.

Cría (Edad hasta 5 años)

Una cría emerge de su huevo totalmente formada y preparada para enfrentarse a la vida. Desde la punta de la nariz hasta el final de su cola, es unas dos veces mas grande que el huevo que la contenía (el tamaño actual de la cría depende de la variedad de dragón).
Un dragón recién eclosionado emerge del huevo encogido y empapado. Tras una hora, está preparado para luchar, volar y razonar. Hereda una parte considerable del conocmiento práctico de sus padres, aunque ese conocimiento inherente a menudo permanece enterrado en la memoria de la cría, inadvertida y sin utilizar hasta que se necesita.
Comparada con los dragones más viejos, la cría parece un poco torpe. Su cabeza y sus patas parecen desproporcionadamente grandes, mientras que sus alas y su cola son proporcionalmente mas pequeñas que en los adultos.
Si hay uno de los padres presentes durante la eclosión de la cría, esta tendrá un protector y disfrutará probablemente de una existencia segura las primeras décadas de su vida. En caso contrario, la cría se enfrenta a una lucha por la supervivencia.
Ya sea criada por otro dragón o dejada para arreglárselas por si mismo, la primera cosa que debe hacer una cria es aprender a ser un dragón, lo cual incluye asegurarse la comida, encontrar una guarida y comprender sus propias habilidades (habitualmente en este orden).
Una cría recién nacida busca comida casi inmediatamente. La primera comida de una cría dejada a su suerte a menudo es el caparazón de su huevo. Esta practica no solo le asegura una buena dosis de minerales vitales, sino que también es una alternativa a atacar y consumir a sus compañeros de nido. Las crías criadas por sus padres suelen recibir alguna golosina de vez en cuando, de las que le gusten a esa variedad de dragón. Por ejemplo, los dragones de cobre proporcionan a sus crías escorpiones o ciempiés monstruosos. En muchos casos, esta comida consiste en presas vivas, y la cría consigue su primera lección de caza junto con su primera comida.
Con el hambre resuelta, la siguiente tarea de la cría es asegurarse una guarida. El dragón busca alguna caverna, rincón o grieta escondida y segura, donde pueda descansar, esconderse y comenzar a almacenar tesoros. Incluso una cría al cuidado de sus padres encuentra una sección dentro de la guarida de sus padres a la que llamar propia.
Una vez que se siente segura en su guarida, y razonablemente segura de su suministro de comida, la cría se establece para pulir sus habilidades inherentes. Habitualmente lo hace probándose a sí misma de cualquier forma que pueda. Pelea con sus compañeros de nudo, busca criaturas peligrosas para luchar, y pasa largas horas meditando. Si uno de los padres está presente, la cría recibe instrucción en los asuntos dracónicos y la oportunidad de acompañar a su padre durante sus actividades diarias. Algunas veces, las crías buscan por sí mismas a dragones mayores del mismo tipo para que sean sus mentores. Entre los dragones buenos, estas relaciones suelen ser casuales y a menudo duran décadas (un período bastante corto desde el punto de vista de los dragones). El joven visita al mayor periódicamente (mensualmente, quizá semanalmente) en busca de consejo e información. Los dragones malignos también suelen ofrecer consejo a las crías que no son de si progenie; los dragones malignos carecen de cualquier tipo de altruismo, pero comprenden habitualmente el papel de los jóvenes en la perpetuación de la especie. No importa que tipos de dragón estén envueltos, ese tipo de relación mentor-aprendiz, requieren que el dragón joven muestre el más absoluto respeto y deferencia hacia el dragón mayor, y que proporcione a su mentor regalos de comida, información y tesoro. Si el dragón mayor llegase a ver al aprendiz como un rival, la relación terminaría inmediatamente, cuando hay dragones malignos de por medio, el final suele ser fatal para el dragón joven.



Muy joven (Edad 6-15 años)

A la edad de 6 años, el dragón ha crecido lo suficiente para doblar su longitud, aunque su cabeza y sus patas todavía parecen un poco grandes comparados con el resto de su cuerpo. Se vuelve físicamente más fuerte y robusto. El tamaño mayor del dragón a menudo hace necesario buscar una nueva guarida. Muchos dragones se trasladan en esta etapa a pesar de todo, especialmente si no tienen apoyo paterno (después de que un dragón ha cazado en la zona durante cinco años, la localización de la guarida original puede ser conocida por los extraños, o la zona alrededor de la guarida puede haber quedado vacía de presas).
En la mayoría de los casos, un dragón muy joven sigue siendo muy parecido a una cría, aunque más confiado en sí mismo.

Joven (Edad 16-25 años)

A la edad de 16, la mayoría de los dragones dan un estirón que les conducirá finalmente al tamaño adulto, aunque todavía retienen la cabeza y patas grandes. Su intelecto se vuelve más agudo mientras ganan experiencia en la vida y dominan sus habilidades innatas.
En esta etapa, un dragón comienza a sentir la necesitad de recolectar tesoro y establecer un territorio (aunque podría haber hecho ambas cosas antes). Sin embargo, en algunos casos, un dragón joven continúa compartiendo su guarida y su territorio con sus hermanos o padres. Los dragones que abandonan el nido cuando se convierten en jóvenes, suelen alejarse de sus guaridas natales, buscando lugares donde puedan establecer su hogar ellos mismos.

Juvenil (Edad 26-50 años)

A la edad de 26, un dragón ya está en camino de ser adulto. No tiene ni por asomo el poder físico de un adulto, pero ya tiene las proporciones físicas de un cuerpo adulto. Algunas especies muestran sus primeros poderes mágicos en esta etapa.

Joven adulto (Edad 51-100 años)

Cuando pasa el medio siglo, un dragón entra en la edad adulta (aunque su cuepo sigue creciendo muchos años más). Esta preparado para aparearse, y la mayoría de los dragones no tarde en hacerlo.
A esta edad, las escamas del dragón se han transformado en una armadura lo suficientemente formidable como para repeler casi todo excepto las armas mágicas y los dientes y garras de otros dragones. Un dragón joven adulto también domuna sus primeros conjuros y muestra la evidencia de un intelecto formidable.
Un dragón joven alduto corta los lazos con sus hermanos, mentores y parientes (si todavía no lo ha hecho) y establece su propia guarida y territorio.

Adulto (Edad 101-200 años)

Durante el segundo siglo de su vida, el crecimiento físico del dragón comienza a ralentizarse, pero su cuerpo acaba de entrar en su apogeo. Con el estirón inicial finalizado, el cuerpo de dragón se vuelve más poderoso y saludable. Un dragón adulto continúa poniendo a punto sus facultades mentales y domina más habilidades y magia.
En esta etapa de la vida es más probable que un dragón coja una compañera por mucho tiempo y comparta su guarida con ésta y su progenie.



Viejo (Edad 401-600 años)

Cuando la mayoría de los dragones alcanza esta edad, su crecimiento físico se detiene, aunque se vuelven más duros y sus mentes y poderes mágicos continúan expandiéndose con el paso de los siglos.
Los dragones viejos comienzan a mostrar normalmente signos externos de envejecimiento: sus escamas comienzan a astillarse y romperse en los bordes, así como a oscurecerse y a perder su brillo (aunque algunos dragones metálicos en realidad adoptan una apariencia bruñida), y los iris de sus ojos comienzan a perder color, por lo que sus ojos comienzan a parecer orbes sin rasgos.
La mayoría de los dragones viejos continúan poniendo a punto la paciente astucia que empezaron a desarrolar como adultos maduros. Aunque son rápidos para defender lo que consideran suyo, raramente se lanzan a algo, prefiriendo contemplar las posibilidades de cualquier situación antes de actuar.

Muy viejo (Edad 601-800 años)

Después de vivir seis siglos, un dragón se vuelve aún más resistente al daño físico. Comienza a dominar conjuros potentes y habilidades mágicas. Esta es la última etapa de la vida en la que las dragonas son fértiles y la mayoría de las hembras intenta criar al menos dos nidadas antes de que acabe su período reproductor.

Venerable (Edad 801-1.000 años)

En esta etapa, las hembras han finalizado sus años reproductivos. Muchas hembras lo compensan ejerciendo de mentoras de dragones jóvenes de la especie, como hacen muchos machos. Los dragones venerables tienen poco que temer de los dragones mucho más jóvenes, y poseen mucha sabiduría y experiencia que transmitir.
La mayoría de los dragones de esta edad poseen mentes que rivalizan con las mejores y las más brillantes de entre los humanos, y pueden explotar vastos recursos de conocimientos, tanto esotéricos como prácticos.



Sierpe (Edad 1.001-1.200 años)

Sobrevivir mas de mil años es un gran logro, incluso para los dragones, y esta edad es un gran hito en la vida de un dragón. Incluso entre los dragones rivales, una sierpe impone, aunque sea a regañadientes, respeto. Los dragones macho en esta etapa están llegando al final de sus años reproductivos, pero su estatus exaltado entre los dragones les garantiza prácticamente cualquier compañera. Las hembras más jóvenes suelen establecer sus territorios adyacentes a los de las sierpes macho para aparearse, por protección y para facilitar a su prole el obtener una sierpe como mentor.

Gran Sierpe (Edad mayor a 1.200 años)

Cuando un dragón pasa los doce siglos de vida, su desarrollo fúsico y mental ha llegado finalmente a término, y el dragón se encuentra en la cumbre de sus poderes mágicos, físicos y mentales.
PUBLICADO POR ONLYDARKNESS EN 14:44   0 COMENTARIOS  

 

 

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Comentarios cuidado que queman

fascinante el informe de onlydarkness,a quien agradezco haberse sumergido en un tema muy caro a mis sentimientos hacia estas criaturas ...miticas????

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