Avisar de contenido inadecuado

Estudios vampiricos

{
}

Realmente hubo y hay de hecho vampiros reales en la historia, o al menos esas personas acusadas de ser vampiros. Hemos recopilado aquí para ustedes unos pocos casos históricos con la ayuda de Rob Brautigam, nuestro amigo de International Vampire. Los casos de esta página fueron investigados, publicados y registrados en 1999 por el Sr. Rob Brautigam del grupo International Vampires. Le agradecemos que nos haya permitido reproducir sus resultados aquí. Un agradecimiento especial a nuestro buen amigo Vampirologista Sr. John Link por su investigación sobre los BerBalangs la cual él ha registrado en el año 2000. Caso estudiado LA FUENTE: Encontré esta historia en el libro de René Crozet "La France Ensorcelée" (La Francia Embrujada), el cual ha sido publicado por Éditions de Gergovie, 1993. También se puede encontrar en el libro "Guide de l'Auvergne Mystérieuse" (Guía de la Auverne Misteriosa), que fue publicado por Éditions Tchou, Paris, 1989. EL CASO: En el siglo XII en Francia parece ser que hubo una Condesa que vivió en un viejo castillo llamado el castillo de Deux-Forts. La historia prosigue así: Una noche, cuando la Condesa se estaba preparando para irse a dormir, descubrió una extraña mancha pardusca en alguna parte de su vientre. Ordenó a sus sirvientes limpiarla, primero con agua fría, después con agua caliente. Pero no importa como de fuerte lo intentarán, la mancha no podía quitarse. A la mañana siguiente, para mayor fastidio de la Condesa, la horrible mancha seguía allí. Además, parecía como si se hubiera hecho un poco más grande. Un médico fue llamado para venir al castillo. Examinó a la Condesa y hecho un buen vistazo a la mancha. Meneó la cabeza, aclaró su garganta, y solemnemente declaró que la dama padecía la lepra. Al oír estas desagradables noticias, la Condesa agarró del brazo al doctor y siseo en su oído que ella ordenaría a sus sirvientes que lo desollaran vivo si no encontraba una cura para su enfermedad. Quizás fue esta amenaza lo que inspiró al desesperado médico para sugerir el siguiente remedio. Había solamente una cosa, dijo el doctor, que podría curar a la Condesa de su terrible sufrimiento. Únicamente un modo para librarse de su lepra. Tenía que bañarse en sangre humana fresca. Y ella así lo hizo... Desde ese día en adelante, niños y niñas comenzaron a desaparecer a lo largo y ancho de la región. Enseguida se rumoreó en los pueblos del Valle del Sioule que la Condesa de Deux-Forts era un ogro malvado que se comía a los niños pequeños. Guillaume VIII, el Conde de Auvergne, decidió informar de los perturbadores rumores al rey, quien hizo a la autoridad clerical de Clermont tomar cartas en el asunto. Una investigación reveló los sangrientos crímenes de la Condesa. Esta investigación fue seguida pronto por un juicio. El doctor y los sirvientes fueron debidamente ahorcados. La Condesa fue sentenciada a ser "desmembrada" con la ayuda de cuatro caballos. Después una cruz de piedra fue erigida para indicar el lugar de la ejecución. Y, en caso de que vayan a Francia, el lugar donde todo esto sucedió aún puede verse hoy día. Es llamada: "la Croix de Male Mort." (La Cruz de Mala Muerte) COMENTARIOS PERSONALES: Obviamente esta historia tiene muy poco que ver con el vampiro no-muerto tradicional. Pero es del tipo que me gustan, porque es la clase de relato que podría estar basado en hechos reales. Aparte de eso, por un lado tengo un interés en las supersticiones relacionadas con la sangre. Además sucede que yo soy la persona que administra estas páginas. Por eso, no he podido resistirme a incluir este fragmento. POSIBLE SEGUIMIENTO: Si este relato es verdadero, entonces debe haber otro material sobre esta historia que pueda ser encontrado. Podríamos comprobar si realmente ha existido dicho castillo. Todavía podría estar allí, o podría haber unas ruinas abandonadas o algo, como la cruz de piedra mencionada. Puede haber libros o documentos, archivos judiciales y demás cosas. Sería bueno si podríamos poner un nombre y una fecha a la Condesa. Puede haber incluso un retrato de ella que podría ser hallado. EL CASO: En Breslaw, uno de las principales poblaciones de Silesia, un Viernes, 20 de Septiembre de 1591, un zapatero se quitó la vida cortándose la garganta con un cuchillo. Sus familiares intentaron esconder su acto lavando el cadáver y cubriéndolo con lino de tal manera que el sacerdote fue engañado haciéndole pensar que el hombre había muerto de algún tipo de enfermedad. Así que el hombre muerto fue enterrado con la ceremonia religiosa habitual, a pesar de su "crimen". Al cabo de seis semanas, sin embargo, empezaron a circular rumores de que el zapatero se había matado a si mismo. Los familiares fueron interrogados por las autoridades y pronto confesaron su acto, diciendo que "era dudoso, pero que él podría haber muerto por algún accidente, o, haberse matado a si mismo, en algún ataque irresistible de frenesí o locura". Mientras el Consejo todavía estaba reflexionando que acción deberían tomar, la viuda estaba haciendo fuertes injurias contra los maliciosos mentirosos que acusaban a su marido, y ella hizo tanto ruido sobre el asunto, amenazando con quejarse al mismísimo Emperador, que el Consejo comenzaba a sentirse intimidado y estaba estudiando dejar el caso. Al mismo tiempo, no obstante, nuevos rumores comenzaron a circular. El hombre muerto había regresado de la tumba. "Aquellos que estaban dormidos les aterrorizó con horribles visiones; aquellos que estaban despiertos les golpearía, derribaría o sujetaba, tumbándose violentamente encima de ellos como un Efialtes (un gigante mitológico): así que había por todo el pueblo quejas perpetuas todas las mañanas con respecto a sus sueños de anoche." Los amigos del hombre muerto trataron de ridiculizar y eliminar estos rumores. Pero las cosas se ponían cada vez peor. Al anochecer, la gente empezaba a inquietarse y se daba prisa en volver a su hogar para esconderse en sus casas. "Esta terrorífica aparición a veces permanecería de pies al lado de sus camas, a veces se tumbaría en medio sus camas, yacería cerca de ellos pellizcándolos, lo cual no sólo les dejaba marcas azules, sino que las huellas de los dedos estarían en varias partes de sus cuerpos por la mañana." Incluso cuando los hombres se reunían formando grupos para mayor seguridad, el hombre muerto podía aparecer de repente, golpear a alguno de los presentes, y luego desaparecer de nuevo. Las cosas se estaban yendo de la mano de las autoridades, no teniendo otra opción que desenterrar el cadáver. Así que, el 18 de Abril, de 1592, la tumba fue abierta, con las Magistrados del la villa presentes. "Su cuerpo fue encontrado entero, sin signos de putrefacción, no desprendía ningún olor maloliente exceptuando el olor a cerrado de las vestiduras con las que fue enterrado, sus articulaciones estaban ágiles y flexibles, como las de las personas que están vivas, su piel únicamente estaba fláccida, pero en su lugar una piel más nueva crecía, la herida de su garganta estaba abierta, pero ni sus ropas ni él estaban corruptos..." El cadáver se mantuvo desenterrado hasta el día 24 de Abril y muchas personas vinieron a verlo. Entonces se enterró bajo el Patíbulo, pero esto no mejoró la situación. Los ataques del hombre muerto se volvieron más violentos, y ahora él también había empezado a visitar a sus parientes. Así que esta vez fue su viuda la que acudió al Magistrado y le dijo que ya no tenía objeciones a tomar acciones contra su marido muerto. Sobre el 7 de Mayo exhumaron el cuerpo y encontraron que había crecido "engordando sensiblemente" desde su entierro anterior. Le cortaron y separaron la cabeza, las piernas y los brazos del cuerpo, y - a través de la espalda - le extrajeron el corazón, el cual parecía tan fresco como el corazón de un ternero recien sacrificado. Quemaron las diversas partes, recogieron las cenizas en un saco, y las echaron en el río. Después de eso, el hombre muerto nunca más fue visto de nuevo. Pero también nos cuentan como una de las sirvientes del hombre muerto reapareció después de morir. A veces con la forma de una mujer, otras veces como un perro, un gato, una gallina o una cabra. Un detalle interesante: en un momento dado esta sirvienta no-muerta se asustó porque alguien que se cruzó con ella invocó el nombre de Jesús. Después de que el cadáver hubiese sido quemado, no fue vista más. COMENTARIOS PERSONALES: La parte sobre el zapatero parece que la mayoría de las cosas que nos cuentan pudieron pasar, aunque sólo podemos especular acerca de lo que exactamente esta detrás de los relatos de la reaparición vampira. Las historias sobre la sirviente que se convierte en toda clase de animales demoníacos, parece el tipo de relatos increíbles que podrían empezar circulando entorno a un grupo de personas cuya imaginación esta siendo alimentada por el miedo histérico. POSIBLE SEGUIMIENTO: Empecemos por la versión hallada de Summers y comparémosla con la mía. Nunca tomo palabra alguna de ella, y siempre intento encontrar las fuentes de información reales. Por eso, también encuentro el texto original de Henry More y lo comparo con el de Summers. Y después de eso, intento encontrar la fuente de información de More. Ver si hay algún archivo o archivos, en Breslau o en otros lugares, que tengan material adicional sobre el caso. LA FUENTE: La primera referencia a este caso, hasta donde he podido probar, puede encontrarse en el volumen segundo de un libro que ha sido escrito por Don Augustin Calmet (1672-1757). Este importante estudio del vampiro fue publicado en 1751 en Paris. El titulo del segundo volumen es: "Dissertation sur les Revenants en Corps, les Excommuniés, Les Oupirs ou Vampires, Brucolaques, etc." [1751]. Para empezar, les daré una tosca traducción de la historia de Don Calmet: EL CASO: "Un sacerdote me contó, no hace mucho tiempo, que mientras él estaba viajando a través de Moravia, fue invitado por el Sr. Jeanin, el Canónigo de la Catedral de Olmuz, a acompañarlo a su pueblo, llamado Liebava, donde había sido enviado oficialmente por el Concilio Obispopal para investigar el caso de un cierto vampiro bien conocido, que había causado muchos desordenes en el pueblo de Liebava, un par de años atrás. Se celebró un juicio, los testigos fueron escuchados, se cumplieron las reglas de justicia ordinaria. Los testigos declararon que un importante hombre que había vivido en Liebava había perturbado a menudo la vida de la villa durante la noche, que él había dejado el cementerio y había aparecido en varias casas, aproximadamente 3 o 4 años antes. Esas dolorosas visitas habían terminado porque un extraño húngaro que estaba de paso por el pueblo, les dijo que él acabaría con las apariciones del vampiro. Para cumplir su promesa, trepó encima de la torre de la iglesia y esperó a ver el momento en el que el vampiro salía de su tumba, dejando atrás la mortaja con la que él había sido enterrado, después de lo cual se fue al pueblo a perturbar a los aldeanos. El húngaro, que había visto salir al vampiro de su tumba, inmediatamente descendió de la torre, agarró la mortaja del vampiro y se la llevó consigo a lo alto de la torre. Cuando el vampiro regresó de su ronda y no pudo encontrar su mortaja, gritó al húngaro, quien le indicó que si quería recuperarla, debía venir y cogerla. El vampiro comenzó a trepar, pero el húngaro lo tiró de la escalera y le cortó la cabeza con una espada. Ese fue el fin de la tragedia. La persona que me contó esta historia no había visto nada. Ni él, ni el Canónigo que fue enviado a investigar. Ellos sólo oyeron el informe de los habitantes del pueblo, quienes eran muy ignorantes, muy supersticiosos, muy ingenuos y con predisposición en el asunto del vampirismo." COMENTARIOS PERSONALES: Obviamente, Don Calmet parece pensar que ésta es una historia absurda. Toda la historia se parece demasiado a alguna clase de cuento de hadas. Aunque, por supuesto, no podemos excluir totalmente la posibilidad que pueda estar basada en cosas que realmente sucedieron, alguna vez, en algún lugar. Hablando de cuentos de hadas, hay una balada que ha sido escrita por Goethe, que se titula "Der Todtentanz". Su trama muestra una similitud notable a la historia de Liebava: Un vigilante encima de la torre mira hacia abajo al cementerio a medianoche. Ve como los muertos están dejando sus tumbas. Se quitan las mortajas y se unen en un "Baile de la Muerte". El vigilante desciende sigilosamente, roba una de las mortajas y vuelve a subir arriba. Después del baile, todos los muertos se colocan sus mortajas y regresan a sus tumbas. Salvo aquel cuya mortaja ha sido robada. El hombre muerto no puede entrar en la iglesia, porque está protegida con crucifijos de metal. Así que empieza a trepar por la pared de la torre. Cuando casi ha alcanzado la cima, el reloj de la torre toca la una. La hora de las brujas ha terminado y el hombre muerto se cae, para alivio del vigilante. POSIBLE SEGUIMIENTO: Sería interesante averiguar donde ha encontrado Goethe la inspiración para su balada. Una fácil (y posible) explicación podría ser que haya leído el libro de Calmet. Así mismo, no es inconcebible, que la historia sea aún más antigua, y que haya inspirado a Goethe y a los habitantes de Liebava. Podríamos intentar averiguar si la vieja torre de la iglesia todavía sigue existiendo. En caso negativo, quizás su imagen aún puede encontrarse en una pintura, boceto, o algo por el estilo. Podría haber un archivo episcopal en Olmuz que podría tener los informes originales del Canónigo Jeanin. LA FUENTE: Robert Ambelain: 'Le Vampirisme - de la Légende au réel' Éditions Robert Laffont, Paris, 1977. De acuerdo con el Sr. Ambelain se supone que esto es un informe oficial, entregado por el Cirujano-Mayor Jozsef Faredi-Tamarzski a la Comisión Militar Imperial de Belgrado, Octubre de 1732. EL CASO: En Julio de 1732, Jozsef Faredi-Tamarzski, bajo las ordenes del Principe de Wurtemberg, fue enviado al pueblo de Radojevo para investigar la muerte de once aldeanos, quienes habían muerto en Enero y Febrero ese año. Según las personas de Radojevo, ellos fueron las victimas de un vampiro llamado Miloch. Durante su vida, el tal Miloch había tenido reputación de ser alguna clase de hechicero. El hecho de que él guardaba un pájaro al que había enseñado a hablar, además de que había capturado y domado a un lobo salvaje, que después conservó como una mascota, parecían confirmar sus poderes mágicos. Faredi-Tamarzski hizo un esfuerzo para convencer a los aldeanos de que los vampiros no existían. Pero después de varias discusiones llegó a la conclusión de que no iban a escuchar sus argumentos. Por consiguiente decidió exhumar uno de los cadáveres. Comenzaron desenterrando a Miloch, que había sido enterrado hacia unos 15 meses. Cuando quitaron la tierra y abrieron la tabla de madera que cubría al difunto, el cadáver de Miloch parecía totalmente intacto. Pero sus ojos estaban ahora completamente abiertos, a pesar de que su viuda los había cerrado después de su muerte. Un goteo lento pero continuo de sangre provenía de su boca. La sangre también se encontró en la tabla de madera debajo del cadáver, e igualmente en la tierra bajo él. Debido a que los aldeanos insistieron en ello, Faredi-Tamarzski ordenó que el cadáver fuese estacado. Después de eso, temiendo que volviesen a desenterrar otra vez al vampiro cuando se marchase, cubrió el cadáver con cal seca antes de cerrar de nuevo la tumba. Interrogando a los parientes de las 11 victimas, el doctor descubrió que la mayoría habían muerto en un espacio de tiempo de 6 a 10 días simplemente debilitándose. Durante la noche tenían horribles pesadillas y un par de ellas presentaban marcas azules en el cuello. Así que Faredi-Tamarzski decidió abrir también las tumbas de las victimas. Ocho de las victimas parecían cadáveres "normales" que se estaban descomponiendo adecuadamente. Dos de ellos parecían bien conservados, aunque el brazo y las piernas estaban tiesas y no podían moverse. Y el último, una mujer, parecía como si ella sólo estuviese durmiendo. Sus extremidades eran totalmente flexibles. Faredi-Tamarzski declara que esos tres parecían bastante sospechosos para él, así que permitió a los aldeanos hacerles los mismo que al primer vampiro. A pesar de estas medidas, los lugareños todavía eran de la opinión de que los vampiros debían ser incinerados. COMENTARIOS PERSONALES: A primera vista, parece muy similar a los casos de esta época. Lo que aquí me preocupa es la fuente de información. He leído más de los libros del Sr. Ambelain, y aunque mucho de este material es bastante serio, hay algunos puntos donde definitivamente parece que está intentando confundir a sus lectores deliberadamente con una mezcla de hechos reales y ficción. No estoy sugiriendo que lo esté haciendo siempre, pero personalmente me gustaría ver alguna mención sobre este caso en algún lugar antes de aceptar gustosamente que es un caso auténtico. POSIBLE SEGUIMIENTO: Por lo menos tenemos una fecha, un nombre y un lugar, que deberían ser más que suficientes para intentar encontrar más material sobre este caso. LA FUENTE: Encontré esta historia en un libro de Hermann Schreiber: "Es spukt in Deutschland", publicado en 1975 por la Arena Verlag en Würzburg. Schreiber nos cuenta que encontró esta historia en el número 40 del "Vossischen Zeitung", de 1755. EL CASO: En 1753, en el pueblo de Hermsdorf, una mujer murió. Durante su vida, todos la habían conocido como la "Tyroler Doktorin". Ella había curado a muchas personas con la ayuda de las misteriosas pociones que preparaba en casa. Cuando la "Médica" comprendió que su vida estaba llegando a su fin, llamó a su marido a la cabecera de su cama. Él tenía que prometerla que, después de su muerte, se aseguraría de que su cabeza fuese cortada antes de que su cuerpo fuese enterrado. Además, le hizo jurar que bajo ninguna circunstancia haría que ella fuese enterrada en un cementerio Católico. Después de que ella hubo muerto, su marido se dio cuenta de que no tenía estomago para llevar a cabo la repugnante tarea que su difunta esposa le había puesto. Para empeorar más las cosas, el sacerdote local vino y le recordó el hecho de que sólo los más depravados pecadores eran quienes enterraban a sus esposas en cualquier parte. Bien, ya saben como son las cosas. Frau Doktorin, muy a pesar de sus deseos, terminó reposando en el Cementerio Católico, y por supuesto su cabeza seguía unida firmemente a su cuello y sus hombros. Afortunadamente para nosotros, la historia no acabó allí. No pasó mucho tiempo antes de que extrañas historias comenzaran a circular. Había rumores de que la "Tyroler Doktorin" había regresado de la tumba como un vampiro. El marido culpable había empezado a beber después de la muerte de su esposa. Y una noche, cuando estaba muy borracho, confeso su terrible secreto a sus compañeros de bebida en la posada local. Al día siguiente, todo el pueblo había oído la historia, y no pasó mucho tiempo antes de que las autoridades también oyesen sobre ella. Y así, en 1755, la tumba de Doktorin fue abierta. Se desenterraron otros treinta cadáveres, que también eran sospechosos de haberse vuelto vampiros. Diez de los cadáveres resultaron estar en un estado bastante lamentable, así que era obvio que no podían ser vampiros. Pero los cazadores de vampiros tuvieron mejor suerte con los otros. Veintiún cadáveres, incluido el de Tyroler Doktorin, parecían notablemente frescos, así que había pocas dudas de que fuesen vampiros. Los monstruos no-muertos fueron estacados, después de lo cual fueron incinerados. COMENTARIOS PERSONALES: Definitivamente esto parece el tipo de historia que pudo haber sucedido realmente. POSIBLE SEGUIMIENTO: Para empezar, tenemos el nombre y la fecha del periódico, lo cual valdría la pena comprobar. En segundo lugar, la exhumación de no menos de 31 cadáveres, parece un caso grave. Debería haber más pruebas documentarias en alguna parte, especialmente en vista de que se dice que las autoridades han estado involucradas. LA FUENTE: Encontré esta historia en un libro de Hermann Schreiber: "Es spukt in Deutschland", publicado en 1975 por la Arena Verlag en Würzburg. Schreiber nos indica que a su vez ha encontrado el material sobre este caso en el volumen XIII del "Oppenhoffschen Sammlung" del "Königlichen Obertribunals". EL CASO: La siguiente historia tiene lugar en una parte de Polonia que al tiempo era territorio Alemán. Allí, el 5 de Febrero de 1870, en el pueblo de Kantrzyno, un hombre llamado Franz von Poblocki murió. En el acta de defunción de von Poblocki decía "Auszehrung" (tisis) como la causa de la muerte. Franz von Poblocki, que parece haber sido un hombre algo importante, fue enterrado en el sepulcro familiar en el cementerio de Roslasin. En menos de dos semanas, el 18 de Febrero de 1870, Anton, el hijo de von Poblocki, murió, una victima de "Galoppierende Schwindsucht". Y mientras el cadáver de Anton seguía esperando para ser enterrado, algunos de los otros miembros de la familia estaban empezando a padecer también problemas de salud. Todos los pacientes se quejaban de horribles pesadillas. La familia se reunió para discutir la situación. Pronto llegaron a la conclusión de que el viejo Franz se había convertido en un vampiro. Así que contrataron a un experto local en vampiros, un hombre llamado Johann Dzigielski. Este cazador de vampiros decidió decapitar el cadáver de Anton, para que la victima del vampiro pudiese enterrarse con su cabeza entre las piernas. Después de haberse ocupado del hijo, Dzigielski fue al cementerio donde intentó sobornar al dueño de la funeraria para desenterrar al viejo Poblocki, para que también pudiese ser decapitado. El funerario, sin embargo, no quiso escuchar semejante cosa y fue derecho al Padre Block, el sacerdote local, que rápidamente escribió una carta a la familia Poblocki, advirtiéndoles que no iba a tolerar a ningún caza vampiros en su cementerio. Eso era fácil de decir por él, porque, al contrario que los Poblocki, no era probable que el sacerdote se convirtiese en victima del vampiro. Por lo tanto, la familia Poblocki decidió ignorar las amenazas del sacerdote y seguir con sus planes. Esa noche desenterraron al viejo Franz y Dzigielski se aseguró de que tener el cuidado debido con el vampiro. Cuando el entrometido sacerdote se enteró sobre esto, lo notificó a las autoridades. De modo que los cazadores de vampiros tuvieron que ir a un juicio. El desafortunado Dzigielski recibió una sentencia de cuatro meses, pero la influyente familia Poblocki apeló a un tribunal superior. Alegaron que sus vidas habían estado en peligro y que únicamente habían actuado en autodefensa. Los jueces admitieron que tenían razón. Por consiguiente, el 15 de Mayo de 1872, todos los cargos contra los cazadores de vampiros fueron desestimados. COMENTARIOS PERSONALES: Definitivamente este parece que podría resultar ser un caso auténtico. Así que sería interesante ver si podríamos encontrar más material sobre él. POSIBLE SEGUIMIENTO: Ciertamente tenemos un poco de información para seguir. Nos han dado nombres, fechas y lugares. Tenemos un caso judicial que parece estar registrado. También, se dice que la familia von Poblocki ha sido influyente. Por lo tanto sería extraño si hubieran desaparecido sin dejar rastro. LOS BERBALANGS DE CAYAGAN SULU por John Link Esta historia aparece en el libro "Oddities" de Rupert T. Gould. El relato de Gould esta basado en un informe imprimido en el Periódico de la Sociedad Asiática, Vol. LXV, 1896. El informe fue escrito por un explorador llamado Ethelbert Forbes Skertchley. Según Skertchley los Berbalangs "son guls que deben comer carne humana de vez en cuando o morirían... Cuando sienten un antojo de comer carne humana se adentran en la maleza y habiendo escondido cuidadosamente sus cuerpos, sostienen sus respiraciones y caen en un trance. Sus cuerpos astrales son liberados entonces... Se alejan volando, y entran en una casa, se introducen en el cuerpo de uno de sus moradores y se alimentan de sus entrañas." "Los Berbalangs pueden oírse llegar, debido a que hacen un ruido gimiente, que es estrepitoso a distancia y se vuelve un débil gemido a medida que se acercan. Cuando están cerca de ti, el sonido de sus alas puede escucharse, y pueden verse las luces brillantes de sus ojos bailando como las luciérnagas en la oscuridad." Según Skertchley los Berbalangs siempre van en direcciones opuestas y nunca están donde parecen estar. Al parecer el ruido gimiente es para distinguirse de los otros e ir en direcciones opuestas es para confundir a la presa. El informe de Skertchley declara que se cree que los Berbalangs desentierran cuerpos frescos de sus tumbas para devorar sus entrañas. Él dice que "Los Berbalangs tienen la costumbre de colocar comida para los extraños la cual tiene apariencia de pescado condimentado pero en realidad es carne humana. Si una persona la comiera su alma se destruiría y él o ella se volvería un Berbalangs. Sin embargo si, es rociado con jugo de lima recobrará su apariencia normal." Aquí Skertchley parece estar narrando una creencia local. También nos informa de sus experiencias personales mientras intentaba investigar a los Berbalangs. Skertchley encontró a los Berbalangs en Cayagan Sulu, una isla de Filipinas. Según Skertchley los nativos de Cayagan Sulu vivían con miedo a los Berbalangs. Los nativos apreciaban la perla del coco, un ópalo pequeño que a veces se encuentra dentro de un coco, por ser la mejor protección contra los Berbalangs. En cuanto un nativo es los bastante mayor empieza a buscar una perla de coco. Según la creencia, la perla del coco sólo protege a la persona que la encontró. Si su dueño la regala pierde su lustre y muere. Los nativos también consideraban el jugo de lima como protección, como una especie de agua bendita. Skertchley explica como los nativos rociarían jugo de lima sobre la hoja de un kris. Un kris es un cuchillo con hoja curvada, que se usa para cosechar. El nativo después cortaría con el kris el aire alrededor suyo en la dirección opuesta a donde oye el gemido y ve los ojos brillantes. Esto es para resguardarse del Berbalang astral. Skertchley cuenta esta historia de su encuentro con los Berbalangs. Él se acercó a la aldea de los Berbalangs cuando no estaba advertido porque los Berbalangs estaban fuera cazando. Describe los sonidos que escuchó y las cosas que vio al aproximarse estos. Describe como entraron en la casa de su amigo Hassan. Skertchley creía que Hassan poseía una perla del coco. Al día siguiente Skertchley visitío a Hassan y lo encontró muerto con una mirada de terror en su rostro. ¡¡Muy eficaz la perla del coco!! Skertchley describe a los Berbalangs diciendo que sus ojos se parecen a los de un gato, teniendo las pupilas hendidas. Él parece estar repitiendo algo que le dijeron. Skertchley no parece haber visto realmente a los Berbalangs. No es probable que alguien que se haya acercado lo suficiente a un Berbalang como para haber visto las pupilas de sus ojos haya vivido para contarlo. La idea detrás de esto es la naturaleza licantrópica de los Berbalang. Skertchley explica como los Berbalangs viven alimentándose de comida normal y sólo necesitan alimentarse ocasionalmente de carne humana. Describe como viven en chozas del tipo nativo usual, pero cerradas por arriba para no dejar entrar la luz. Detalla la aldea de los Berbalangs desierta con los cuencos de arroz humeante abandonados como si los habitantes hubieran salido a la carrera cuando supieron que su ubicación había sido descubierta. Aparentemente los Berbalangs tuvieron que irse cuando la situación de su aldea había dejado de ser un secreto. Hay un libro titulado "Malay Magic" (Magia Malaya) de Skeat que, auque no tiene nada sobre los Berbalangs, tiene folklore e información relacionada con ellos. La lengua hablada por los Berbalangs se cree que es Tagalog o Illicano.

{
}
{
}

Deja tu comentario Estudios vampiricos

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre